Ley de Defensa de Usuarios E-Commerce

 

 Desde Auda pretendemos ayudar a los profesionales y empresas de Internet, a diseñar estrategias legales que les permitan continuar sus campañas de marketing y de ventas, sin que la LPOD, la LSSI ni la Ley de Defensa de Consumidores y Usuarios, sean un problema.

El pasado 13 de Junio de 2014 entró en vigor la Ley 3/2014 por la que se modifica el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores, aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/2007. Dicha modificación afecta de forma directa a las condiciones generales de venta que tienen actualmente gran parte de las tiendas online.

Desde Auda , Sello de calidad para Tiendas Online, adaptamos los cambios más relevantes de la nueva Ley entre los que destacan la información precontractual, nuevos plazos de devolución, regulación de gastos de entrega y la posibilidad de probar el producto antes de devolverlo.

Algunos ejemplos del cambio de esta Ley son:

Obligaciones de información precontractual:

Los empresarios deben facilitar al consumidor con anterioridad a la contratación de productos o servicios de forma gratuita y al menos en español, especialmente en transacciones a distancia entre las que se encuentra el comercio electrónico, la siguiente información:

Características principales de bienes y servicios.

En relación al precio de bienes y servicios que no puedan calcularse de antemano o se hacen mediante presupuesto, se deberá informar de cómo se determinará dicho precio así como todos los gastos asociados como son transporte, entrega o postales. En caso de la imposibilidad de hacer dichos cálculos se le informará de que puede ser necesario pagar gastos adicionales.

Formas que el cliente puede reclamar.

Garantía comercial, servicios postventa y garantía legal.
Procedimientos de pago, entrega y ejecución así  como la fecha en la que el empresario se compromete a entregar los bienes o ejecutar la prestación del servicio.

Nuevas garantías para cancelar o desistir el contrato.

Se amplía el plazo de desistimiento (devolución) de 7 días laborables a 14 días naturales.
El plazo para que el consumidor devuelva la mercancía es de 14 días naturales  desde la fecha en la que comunica su decisión de cancelación al empresario.
El plazo del que dispone el empresario para hacer el reembolso del dinero, incluidos los gastos de entrega,  es de 14 días desde el desistimiento.

Regulación del uso que puede hacer el consumidor antes de desistir.

En muchas tiendas online podemos encontrarnos con esta limitación explicando que si el consumidor utiliza el producto  no se le devolverá el dinero.

Con la nueva normativa el empresario no podrá prohibir que el consumidor pruebe el producto comprado o limite el uso para el cual fue adquirido.  Sólo será responsable el consumidor de una disminución del valor del producto por hacer un uso diferente para el que es concebido.  En este sentido será responsabilidad del empresario incorporar cláusulas que delimiten qué se entiende por uso indebido del producto y establecer las comprobaciones normales que se espera que el usuario haga del producto para comprobar que funciona para sus fines propios.

Riesgo de entrega del producto.

El empresario asumirá los riesgos que pudiera sufrir el producto durante el transporte hasta que sea entregado al consumidor.

Límite a los recargos por utilizar determinados medios de pago.

El empresario no podrá cobrar a los consumidores por pagar mediante tarjeta de crédito o cualquier otro medio de pago más de lo que les cuesta ofrecer esos servicios de pago.